A mí me dijeron que hiciera a la 1:00 am del 11 de enero de 2011 un discurso. No sé si mi audiencia recuerde lo que dije, pero permanece en mi memoria la digresión más grosera que haya hecho para cumplir con el deber del habla. Probablemente, encuentre en este hogar, mi blog, otra forma para llevarles por escrito la nada que me provoca escribir algo en este momento.
No quiero pasar por las tendenciosas y peligrosas estadísticas, ni repasar la paradoja del cumpleaños que señala las altas posibilidades de conocer a alguien que tenga un aniversario de su natalicio el mismo día y que por ende afecte la atención mediática que éste puede acomodar. En fin, dicen por ahí los desdichados de los número que se comparte el cumpleaños con cerca de un millón de personas. ¡Qué buena fiesta sería ello!
Legalmente, un día tiene 24 horas locales, pero lo que muchos no saben es que un día puede durar 28 horas si se cuenta todo su paso por la superficie terrestre. Por ende, en medio de mi afán, me gusta celebrar el mío desde el 10 de enero hasta su terminación el 11 del mismo.
Un cumpleaños es socialmente el día más ocupado del año, el día en que sentimos que nos quieren y no logramos querernos. Es un día que pasa en bruto hasta que el día expira y uno entiende por fin que después de toda la kermés, quedó tiempo para agradecer y pensar que vivir es algo grandioso. Me parecen miedosas, e inclusive tétricas, esas personas que no sienten nada por llegar a un año más de vida. Es un logro sobrevivir en las condiciones que la realidad nos ha puesto el gobierno y la existencia.
El cumpleaños es más importante que la navidad de Jesús, que el año nuevo gregoriano, que San Valentín o cualquier celebración múltiple. Es el único derecho que el gobierno NO le puede arrebatar a alguien, a poseer un día y a sentirlo.
De mi parte, fue genial. No hubo ningún pero, y me siento orgulloso y feliz por todo lo que allí, en ese largo día ocurrió. Mi natalicio, fue volver a nacer años después del nacimiento biológico. Nací para mí, nací para cambiar lo que la minoría de edad poco a poco atrofiaba.
Pronto escribiré cosas más generales y de interés del público criticón. Gentiles todos.
Tweet