Cuando comencé este juego, sabía que podía ganar. Pero ése era un simple engaño de mi mente, de esos que no logro captar para timarme y decirme que iba a perder, de una forma bastante dolorosa. Como lo dice una película que trata entre abogados y periodistas: "it's like a radio station that you just can't quite get". Y así fue, un .1% de mi mente comprendía, pero su opinión fue brutalmente silenciada por los tormentosos placeres de los buenos momentos que nos dan lo que queremos pero no lo que necesitamos. Ahora, pienso de nuevo en ese juego. Entré como un victorioso y ahora salgo como perdedor. Tal vez Gordon Gekko tenga razón cuando decía en Wall Street que no es acerca del dinero, sino del juego. Lo que yo traduzco en mi realidad a una analogía de que la vida es un juego, pero que hay que participarle sin estrategia. En ésta, hay que hacer como los profesores de educación física. Únicamente participar.
Ahora invoco esos momentos. No escuché bien. Me lo anunciaron desde la acera e hice caso omiso. Me dijeron que todo era una gran falsedad y yo le puse el toque verdadero para disfrazarlo.
La única opción para este juego, es perder. Pero lo que no entiendo es por qué no pierdo de una vez. ¿Por qué no tiro la toalla ya? ¿Qué tengo en juego? ¡Nada! Todo lo que tuve ya está en otras manos. ¿Nó sé por qué no renuncio y me largo a participar en otro juego? Ese 'no sé' siento que viene de la misma estación de la cual estoy estancado frustrando bellos momentos de mi vida.
Yo hace mucho tiempo perdí. El ganador está convencido de que yo debo seguir luchando, en una batalla nula, donde la máxima ganancia es nimia. Versos que no logran componer el poema. Curvas que no conducen a ninguna recta segura. Y pensaba yo que había crecido.
Todo por hoy.
Checked mate.
PD: Trato de recordar dónde escuché la frase... ¿serán ciertos los rumores? I think they are.
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