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jueves, 27 de enero de 2011

Jueves.

       Al comienzo de este blog, escribí acerca de lo especial que había sido un miércoles. En ese entonces escribí un título tal como "Un miércoles como hoy". Todo ha cambiado dramáticamente, para bien y para mal. Probablemente los protagonistas ya no somos los mismo, porque estamos absortos de la cruel realidad y nos hemos dado a la pena de aceptarnos como no somos en este nuevo año. 
       Los jueves para mí han durado más de lo que traslada un día como estos comunmente en otros años. Hoy es diferente. Hoy le estamos dando cabida, mi alter ego y yo al rencor. A aceptar el desahogo cuando debe ocurrir. Los jueves hay Glee en FOX, ocurría antes el Thursday Night Football de la NFL, se mueven muchas acciones en las bolsas del mundo, se comen frijoles de almuerzo y empanas de comida en mi casa, se maldice al amanecer por levantarme temprano al igual que a los trabajadores de la construcción que queda a 50 metros de mi hogar. Los jueves como hoy no vienen inscritos en el calendario con un adjetivo que diga si fueron buenos.
        Es la presión de la vida la que nos obliga a darle un significado a nuestros días. A tomar el vicio descarado e inane de generalizar las actividades, pensamientos y desgracias cotidianos en un grupo monetario. De bueno y malo. Unas personas que nos rodean nos inspiran a botar todo a la basura, a no seguir, a vivir en medio de la indiferencia por amargos recuerdos y esclavizantes memorias de un pasado que se desvanece entre sangre y cesos. Pero también hay esos seres que nos comparten una sonrisa diaria. Que mostrando una sincera y amable carcajada nos ayudan a comparecer ante la realidad con un movimiento facil de júbilo. Ellos en últimas, se convierten en una buena razón para vivir. Prefiero una sonrisa y un abrazo de apoyo, que una actividad memorable para dejar en el escritorio y de allí jamás crecer. Yo no cambio una gallina por una canasta vieja de huevos desgastados.
        El jueves es el quinto día de la semana, el cuarto de labores en occidente. El preámbulo de un muy cuestionable y curioso fin de semana. Allí es cuando muchos botan su tiempo en actividades con otros seres. Más de uno decide tomar una actitud falsa y apuestan por ser quienes no son y finalmente es el día de empezar a madrear la rutina, la cotidianidad y lo insulso que puede resultar oír el mismo discurso de siempre. Un jueves intenso, muy intenso fue éste. Hoy no hubo pulpo paul, ni hermanos, ni partidos de mundial de fútbol. Hoy sólo hubo soledad compartida. Eso fue todo con el dolor de la incomprensión. 
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miércoles, 12 de enero de 2011

Natalicio

A mí me dijeron que hiciera a la 1:00 am del 11 de enero de 2011 un  discurso. No sé si mi audiencia recuerde lo que dije, pero permanece en mi memoria la digresión más grosera que haya hecho para cumplir con el deber del habla. Probablemente, encuentre en este hogar, mi blog, otra forma para llevarles por escrito la nada que me provoca escribir algo en este momento.
No quiero pasar por las tendenciosas y peligrosas estadísticas, ni repasar la paradoja del cumpleaños que señala las altas posibilidades de conocer a alguien que tenga un aniversario de su natalicio el mismo día y que por ende afecte la atención mediática que éste puede acomodar. En fin, dicen por ahí los desdichados de los número que se comparte el cumpleaños con cerca de un millón de personas. ¡Qué buena fiesta sería ello!
Legalmente, un día tiene 24 horas locales, pero lo que muchos no saben es que un día puede durar 28 horas si se cuenta todo su paso por la superficie terrestre. Por ende, en medio de mi afán, me gusta celebrar el mío desde el 10 de enero hasta su terminación el 11 del mismo.
Un cumpleaños es socialmente el día más ocupado del año, el día en que sentimos que nos quieren y no logramos querernos. Es un día que pasa en bruto hasta que el día expira y uno entiende por fin que después de toda la kermés, quedó tiempo para agradecer y pensar que vivir es algo grandioso. Me parecen miedosas, e inclusive tétricas, esas personas que no sienten nada por llegar a un año más de vida. Es un logro sobrevivir en las condiciones que la realidad nos ha puesto el gobierno y la existencia.
El cumpleaños es más importante que la navidad de Jesús, que el año nuevo gregoriano, que San Valentín o cualquier celebración múltiple. Es el único derecho que el gobierno NO le puede arrebatar a alguien, a poseer un día y a sentirlo.
De mi parte, fue genial. No hubo ningún pero, y me siento orgulloso y feliz por todo lo que allí, en ese largo día ocurrió. Mi natalicio, fue volver a nacer años después del nacimiento biológico. Nací para mí, nací para cambiar lo que la minoría de edad poco a poco atrofiaba.
Pronto escribiré cosas más generales y de interés del público criticón. Gentiles todos.
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domingo, 2 de enero de 2011

2010- el año de los once meses.

Nada suena más ilógico que decir que un año gregoriano dure once meses. Pero esa es mi historia. 2010. Casi que no termina ese año. Fue indescriptiblemente difícil. Confío mucho en ustedes, mis lectores, que confieso espacios y pensamientos propios de mí para poderme desahogar y con ello completar el post 99 en la historia de este blog.
Me da mucha pereza comenzar delineando los meses del año y así, como cualquier persona lo pensaría, dejar al vacío algún mes del año, que por sus acontecimientos debiera desaparecer de la memoria.
Mejor, pienso que hay algunos días que debieron ser anulados del calendario. Y serían los más festivos, porque ellos siempre me alienan en alegría y a veces, no me dejan conocer completamente. Como lo decía Tales de Mileto, que no hay nada tan difícil para un hombre como conocerse a sí mismo. Y es así como uno empieza, viendo su reflejo en la familia, en los amigos, y en algunas personas de la sociedad que le rodea.
El primer día que anularía del año, sería mi cumpleaños aunque me parece bastante injusto con mis amigos, quienes se esforzaron por hacerme pasar un rato bastante agradable en una fiesta sorpresa. Pero es un día que no me da pie para pensar en mí y en el cambio, que sicológicamente puedo afrontar. También mandaría a recoger otro 27 días, como si fuera a erradicar un mes completo. Tal como febrero.
Recojo los días de dolor intenso, en la cual la vida nos dice cuan afortunados somos de poder respirar y abro los ojos para decirme que el suicidio es el arma infame del incapaz y del cobarde. Pero también recojo cada uno de los cumpleaños de mis amigos y hermanos. En ellos, me desvivo porque pasen un buen rato y a veces me siento alienado a querer todo para ellos, de hacerles ver el mundo como quiero y a presionarlos a aceptar algo el día de su natalicio que probablemente no debieron corresponder.
Pero la lista del mes, se llena aún más con los días que desperdicié preocupándome por preocupaciones, intentando solucionar problemas míos que no arrojaron ningún producto, y perdiendo el tiempo con personas que no intentaron dar ni el mínimo de su tiempo para compartir, entender y comprender mis necesidades, como los haría con el resto de esta sociedad falta.
2010, fue un año a medias, inconcluso. Todo comenzó cuando el último día del 2009 me negaba a cambiar de año. El 2009 sin duda alguna fue el mejor año de toda mi existencia, o vida como llamarían otros, conocí las mejores personas en mucho tiempo y aprendí mucho de mí, a sobrellevar los problemas temporales y a confiar más en otros. Aunque, pienso que todo eso se revirtió en el 2010. La preparación fue incompleta, como el año que acabó de pasar.
2010 fue un año de decepciones. Decepciones amistosas y personales. De confianza y de amabilidad. De amor y esperanza. En 2010 aprendí que hay seres humanos utilitaristas que creen que el mundo gira a su alrededor. Que hay culebreros andantes que prometen el oro y el moro, pero lo único que logran es clavar el clavo cuando uno más confío. Que hay “amigos” que se lucran con la nobleza de uno. Que la sociedad es una vil mentira, en la cual todos hemos caído. En que en el 2010 no puedo confiar.
Debo ser justo y aclarar que no todo en el 2010 fue malo. Aprendí. Me conocí. Vi que en medio de la adversidad, de la soledad, y la soledad compartida había un espacio para entender que gracias a quien sea que nos haya creado somos diferentes y tenemos una personalidad qué lucir. Como lo dijo la sicóloga el penúltimo día del año; “Luis, eres una persona brutalmente inteligente, pues logras sobrellevar tu existencia en esta sociedad falsa que tu llamas sin alterar tu personalidad, sin embargo, aún no sabes hacerlo”. Creo que eso cuesta mucho y que cada vez más conozco mi área ciega. Sintonizo esa estación que no logro tener bien y comprender que son pocas las personas que sacrificarían algo por uno y harían cosas en completo desinterés. Que el apoyo de verdad es gratis y no se debe exigir pasantías para continuar una amistad.
Creo que en mis cuentas obsesivo compulsivas logro completar un mes completo, un mes para el olvido, o para el recuerdo, debido a que el resto del año, pudo pasar como cualquier otro y es así como estos están compuestos. Veremos cómo se compone el 2011. Sigo deseando felicidad, la que tanto ansío para algún día, recoger de lo que siembro.
Feliz vida. Feliz año.
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lunes, 13 de diciembre de 2010

Las palabras son del aire y van al aire

Mi blog es mi casa, es mi segunda mente, es el almacén de mis recuerdos y es la cañería por donde envío todos mis desahogos, como lo vengo a hacer. 
Tengo muchos problemas como un ser humano. Y estoy cansado de tener siempre que caer en ellos cuando mejor me siento. Recientemente, no logro soportar que muchos individuos cercanos traten de modificar mi vida con frases que ellos ni siquiera logran comprender y al mismo tiempo queriendo cambiar aspectos de mí.
Me cansé de hablar al mundo y no recibir respuestas. ¿Qué hay más duro en la existencia del humano que ser ignorado? ¿Por qué inmediatamente deben llegar como ráfagas solares a mi mente recuerdo de tiempos buenos, que a la vez me son pie para decepcionar, defraudarme y en últimas volver a mi estado natural de depresión? ¿Por qué saber el camino bien y seguir cayendo en la misma piedra? Y la típica, la que hago siempre... ¿Qué he hecho yo para merecer esto?
Hay motivos en la vida que me han significado cambios en mi camino. Los amo, pero a la vez, son mi peor desgracia. Daría todo por cambiar tal como son. Odio poner tanta confianza y tanto trabajo cuando ni siquiera alcanzan valor en el mundo vacío. Detesto enteramente decirle al lenguaje que me maneje, cuando lo máximo que obtengo muchas veces son tibios monosílabos o la esclavitud desgarrante de un espacio silente con el que esperábamos salir de muchas. De la lealtad, franqueza y sinceridad con la que muchos juegan, sin importar el daño ni la impronta que dejen en las vidas ajenas. Porque entre más esfuerzo haga, mejor trate a alguien y más amable sea, peor lo valorarán, mán lo maltratarán y siempre, le herirán. Me pasa a mí, me pasa hoy, me pasó ayer y sin ninguna a duda me pasará mañana.
Pero puede que el mañana sea diferente, y me siente frente a este editor de texto a decir, ¿por qué escribí eso? ¡Qué ridículo me veo! Pero sí, la verdad es esa, como lo dice mi maestro Willie Colón, las palabras son del aire y van al aire y por lo pronto hay que darle DEL (Suprimir)  a aquéllos recuerdos encerrados en palabras y promesas irrazonables e inalcanzables. Más a los actos y así, poco a poco, vemos que la vida es cuenta gotas, que nadie a ha hecho nada realmente importante por alguien, que no trate de palabras y relación verbal. Que los actos son pocos, que el sacrificio es casi nulo y que de verdad, la confianza es una explotación a la ingenuidad.
Fin. Después hablamos. 

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viernes, 3 de diciembre de 2010

Crítica al manejo mediático del caso Wikileaks y otros (II)

La organización ‘Reporteros sin fronteras’, dijo el tres de diciembre que la información de Wikileaks no viola la ley. Dicen ellos: "La información que WikiLeaks ha puesto a disposición de la prensa y de los periodistas y, después, a disposición del público es una información de interés público y no viola la ley" porque concierne "al derecho de acceso a la información de todo ciudadano". También agregaron que Wikileaks "no ha robado nada" sino que "ha recuperado documentos de interés público"
Ésa es pues, una expresión periodística luego de que Francia prohibiera que cualquiera de sus servidores de internet, sirviera a Wikileaks para seguir liberando información diplomática estadounidense. Sin embargo, aquí los medios empiezan a liberar lo que les conviene. Por ejemplo, The New York Times no habló jamás de los ‘cables’ (información básica) entre las Coreas y los problemas que existen entre Washington y Pyongyang.
En los Estados Unidos, hay un comentarista radial llamado Rush Limbaugh. Su sintonía diaria oscila los 15 y 20 millones de oyentes y ha sido catalogado como America’s Most trusted man. (El estadounidense en quien la gente más confía). Su años en la radio le han dado la mayor sintonía en ese país y su audiencia creció un 101% desde que Obama se convirtió en el presidente de ese país. Él dijo lo siguiente es su programa radial el lunes, 29 de noviembre.
If this guy was putting illegal music, stolen music, and people would download it free from his site, this guy would be history! But, no: he's out there publishing all these dirty little secret, these cables that go back and forth from State Department to embassy. We can't find him.
Si este tipo, estuviera subiendo música ilegal o robada y la gente la descargara gratis desde su sitio we, este tipo sería historia. Pero no, el está allá publicando todos esos secretos sucios, esos cables que van y vuelven desde el Departamento de Estado a las embajadas. No lo podemos encontrar.
Dice también:
What's worse, the New York Times leak of all this stuff, or this hopelessly banal, introspective blather, 850 words about why they released the stuff and the justification for it.  Now, if the New York Times really wanted to be as thoughtful as they claim, if they really wanted us to think that they agonize over all this kind of thing, that they are as ethical, as responsible, driven by the people's right to know, then they would do this.  They would release all the e-mails between their editors and reporters, between their management and their circulation department, between their publisher and the financial people, between their feuding family factions.  The people's right to know is not a slogan, it's an ethical standard, or it was when the Times were the Times.  If they're really worried about what's in the WikiLeak stuff, they're gonna tell us about the internal debate they had.  It's okay for us to learn about every detail of everybody else's private affairs, but the Times won't tell us what they went through to get all this.
Lo que es peor, es que la fuga del The New York Times de todo este cuento, es la  desesperanzada, banal e introspectiva charla sosa de 850 palabras acerca del porqué ellos trajeron a la luz pública este cuento y la justificación de éste. Ahora, si NYT realmente quería ser tan reflexivo como lo dice, ellos realmente quisieron que pensáramos que agonizaron sobre todo este cuento, que son tan éticos y responsables, manejados por el derecho de las personas a saber y por ello lo harían.  Ellos tendrían que sacar a la luz pública todos los correos electrónicos entre sus editores y periodistas, entre sus coordinadores y su departamento de tráfico, entre su publicista y la gente de finanzas, entre las partes enfrentadas de su familia. El derecho de la gente para saber no es una frase, es una norma ética, o lo era cuando el periódico era el periódico. Si están tan preocupados por el cuento de Wikileaks, nos tendrán que decir el tipo de debate interno que tuvieron. Está bien para nosotros el conocer cada detalle de los asuntos privados de todos ellos (diplomáticos), pero el periódico no nos dirá por qué tuvieron que ir para conseguir todos estos cables.
Aquí está pues la versión de Limbaugh acerca del desorden mediático que han causado los documentos del señor Assange. Dice también Schlesinger:
El aspecto más importante es que la articulación de la red de las fuentes no es en absoluto casual ni arbitraria:
Aunque la idea de que los periodistas transmiten la información de las fuentes al público siguiera un proceso lineal, de hecho el proceso es circular, complica ulteriormente por una gran cantidad de efectos circulares de retorno… En realidad, fuentes, periodistas y público coexisten en un sistema que se parece más a tirar de la cuerda que a un organismo funcional interrelacionado. El tirar de la cuerda se resuelve siempre con la fuerza: y las noticias son, entre otras cosas, el ejercicio del poder sobre la interpretación de la realidad.
Está claro aquí que las noticias son el remolque que lleva la actualidad y sus cambios. Las noticias están determinadas por el juicio de noticiabilidad que le dé el periodista para su desarrollo. Muchos periodistas están felices repartiendo los chismes de los mandatarios y embajadores, mientras que otros en realidad se preocupan por los intereses geopolíticos que Estados Unidos quería ejercer, hasta la semana pasada en el mundo. Y quién sabe si esa estrategia de política exterior siga en marcha. Muchas veces, este tipo de revelaciones sirven de cortina de humo para el manejo callado de información mucho más trascendente.
Muchos han manifestado que el comunicado de la NASA acerca de la vida extraterrestre haya sido un intento del gobierno norteamericano para desviar la atención. Ya los mismos medios de ese país han dejado de reportar lo que pasa con Wikileaks, simplemente porque ya no son los cables lo que importa sino la organización sin ánimo de lucro y su cabeza representa Julian Assange por lo que hacen. El sitio de Wikileaks, ha sido removido de sus servidores estadounidenses y ahora opera mediante direcciones de protocolo y direcciones en propiedad suizas, suecas y holandesas.  (Continuará).
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