¿Algo que no encuentra? Busque aquí en el blog on en la web

miércoles, 28 de julio de 2010

Un Miércoles como Hoy (II)

Hoy traigo una entrada diferente. Con otro tono, menos criticón y más personas, haciéndole honor a lo que en realidad es la naturaleza de este blog, las noticias acerca de la vida y de lo que forma cada acaecimiento diario y retratándolo crónicamente. Un miércoles como hoy; beta o recargado, trae noticias acerca de cómo el día de hoy pudo ser uno de los más significativos en lo que va corrido del presente año. No prometo cosas con demasiada entereza pero es que así a veces es la vida de todos. Como seres sentimos que hemos malgastado el tiempo con cosas o personas que en realidad no valen ni la pena de ser mencionadas. 
Como todos los días que han pasado de esta semana, el día comenzó bien. Con la misma decisión que vengo sintiendo últimamente de romper relaciones y cordones umbilicales con el afán de darle claridad a mi vida y dejar de pensar tanto en terceros que lo único que hacen es vegetar. Ya no pienso malgastar más mis pobres y cansadas neuronas en preocupaciones relacionadas a personas egoístas e indefinidas. Sí, es ésas que quiero coger por la cabeza y sacudirlas para que reaccionen, pero en estos días, sólo pienso que lo mejor que puede pasar es que se rompan la cabeza cuando se choquen con la verdad que les guarda esta vida. 
Fue como siempre, un desayuno decente de parte de mi madre que esta vez me comí con los ojos cerrados y sin pensar en nada. Encendí el pc y entré a ver qué había de nuevo en el aburrido facebook, ahí vi que mi mejor amigo había comentado en mi status, que; para quienes me conocen tiene mucho de esencia y quienes me conocen aún más saben qué está pasando por mi cabeza cuando escribo cosa tal. Tiempo de aseo personal y de organizar a contrareloj la ropa que tendía que vestir hoy. No es algo que le interese a todo el mundo pero debo seguir la cronología del caso. Subí la falda, pero la de la calle, ojalá fuera la otra... qué más pensar... en fin. Llegué a tiempo a la Universidad para comenzar otra aburrida jornada. Pero lo bueno es que epistemología, un poco parcializada daba ganas de poner atención. Sin embargo, las actividades que tenía por delante en este día no me dejaban poner el mínimo de atención y la ansiedad me compró. No puse atención; lo único que quería era salir. Así fue toda la mañana, cosa que decidí arreglar todo para no atender a la clase de la tarde. No me daba ganas de hacer nada.  A la carrera llegué al consultorio para definir mi situación y la noticia en el caso es que sería remitido, junto a un cuadro viral, a el psiquiatra, puesto que mis desórdenes mentales ya estaban tomando fuerza y no podía dejar que avanzaran a otros sistemas. De resto, fui a mi casa, arreglé un pequeño malentendido con alguien, y después me encontré con mi gran amigo Julián Bernal. Juntos compartimos comentarios. Me asesoró en todo lo relacionado a mis dramas y a lo que yo debo empezar a considerar como mi amigo. Me sugirió con mucho hincapié que tuviese cuidado alto en los medicamento que tomaré después de la visita siquiátrica. Sé que fue un golpe fuerte para mi pensar diario, pero nada del otro mundo. Todo estará bien después de todo. Hablamos acerca de la palabra amistad y de lo compleja que se ha vuelto últimamente para mi mente. De la trascendencia descarada que le doy a x personas y que en realidad no tiene ninguna valía en lo que soy. Como me lo dijo él, no puedo cambiar nada y no estoy en mi derecho de cambiar a alguien. Me daba ese sentimiento de querer dejar todo en claro con quienes tácitamente tengo dificultades de entendimiento y que por no alborotar el abispero escondo ahora. Son acuerdos que un día se romperán y deberán ser tratados con pinzas para no dejar tiempo de risas en tiempo de rencorres y 'maluqueras'. Como siempre, fue un desahogo y excelentes consejos lo que recibí. Probablemente sea cobardía de mi parte, pero quiero dejar claro que parte más del temor de perder una parte de mí que el ánimo que puedo concebir para arreglar una situación maluca. Me da miedo arriesgar el huevo y también perder la gallina... en fin. Acto seguido, junto al señor Bernal, fui a mi colegio, del cual conseguí mi diploma de Bachiller. Fue revivir un pasado bonito, completo de recuerdos y viajar en el tiempo y sentir la frescura que rozaba mi piel en aquellos días. Ya ha cambiado, pero me sigo sientiendo como en casa. Puede que haya veces en las cuales menciono con tedio, pero fue donde compartí, a excepción de un año, los 11 años más frescos y puedo decir felices de mi vida por mucho tiempo. Fue como dicen por ahí; recordar es vivir. Un momento sublime. Hasta ahí. Volví a Juan Valdez a seguir hablando hasta que llegó Santiago Cabana y tuve un momento agradable hablando con un par de personas que quiero mucho y aprecio su cuidado hacia mí. Es algo que me hace crecer y sentir menos deprimido. Agradezco que hayan pasado conmigo un día raro. Volví a mi hogar y organicé mi cena junto a mi madre a lo 'gringo'. Volví para hablar y debatir con el mundo lo que pasó el día de hoy. Minutos e instantes que se vieron largos y que a la hora del resumen, desaparecen rápido. Y es parcialmente y me atrevo a decir que definitivamente, todo por hoy.

Feliz Vida. 
Bookmark and Share

martes, 27 de julio de 2010

El Caparazón de Muchos

Bienvenidos a la última entrega de la saga anti-social que hago en el blog. Como ya lo pudieron haber notado, este sitio web ya cuenta con un nuevo 'look' que lo hace más fresco y menos cargado. Pero entremos en materia; hablando entonces de aquéllos seres de quienes no conocemos sino un caparazón, una costra o una imagen exterior pero no tenemos ideas qué planes o qué propuestas pueden ir dentro de ellos. Generalemnte no aplican sus múltiples intereses en público pero son perceptibles, porque obran con cuidado y son siempre peligrosos. Es más que obvia esta situación cuando se sabe que son personas completamente tapadas, no en el sentido bruto, sino que ocultan mucho su ser, haciéndose un engaño social y dejando de lado ese 'true self' que es tan necesario para su convivencia en esta comunidad, no cristiana, pero sí un poco bárbara. 
¿Qué pasa con esos? ¿tienen miedo de la sociedad a la que por buena intención o por desgracia deben hacer parte? ¿Por qué ocultan su esencia y son más bien un nudo de preguntas siempre raras a las que muy esporádicamente se les puede encontrar la teoría. Y es que como dice el maestro salsero Joe Cuba, La calle está durísima, no sólo porque cada vez se convierte en una tarea de supervivencia el día a día en este mundo, sino que uno se mantiene dando contra las fuertes muestras de concreto de las cuales están hechos aquellos caparazones. Esos seres duros, sin compasión o 'compassio' como dirían otros por ahí, donde el que muestra sentir menos gana y quien siente más pierde en su gran mayoría por el estereotipo que seguramente recibe. Es una situación completamente lamentable.
Un ser humano mostrando su oscuro interior
luego de quitarse el colorido y agradable
caparazón.
Sin necesidad de explicarle al mundo qué es lo que pasa con algunos entes de la sociedad me atrevo a decir que cualquier persona sincera y franca con sentimientos reales y genuinos puede saber cuando un ente o también persona oculta algo. No quiero decir entonces que uno deba abrirse al mundo como una amiga de la ciudad vecina, pero tampoco debe aparentar un estereotipo falso, que sólo es motivo de un engaño social y una vil mentira personal. Sólo aquéllos deben estar seguros que primero cae un mentiroso que un cojo y cualquier traición es posible en este tipo de sociedad, más con las personas que cargan caparazones, que, para no ponerlo en riesgo, con capaces de vender a su misma madre para conseguir lo que quieren. Y eso es preocupante, porque las personas que cargan esta coraza carecen también de lealtad y sinceridad sin olvidar que la palabra confianza no pasó por ningún momento por sus vocablos. Y como lo digo en el post que está allí abajo, sólo muestran paños de agua tibia de lo que no son para ser mediáticamente aceptados y poder manejar un estereotipo de vida. Son unos falsos por no decirlo de otras formas
No se asuste si encuentra muchos caparazones en el camino al triunfo, son sólo obstáculos para que valore más los antivalores que ellos llevan y que en usted son un valor. No se engañe confiando en estas personas que lo único que buscan es el beneficio neto personal, es una trampa tendida para 'chuparle' el interés que logre llevar y luego desecharlo porque su función fue claramente cumplida. De resto, apague y vámonos. Como me lo dijo mi gran amigo Nate, por babosos no se puede babear, mejor se debe esperar a alguien mejor que seguramente llegará a llenar los vacíos de esos individuos que jamás creyeron en los otros y vivieron entregados a una mentira completa. Una propia mentira. Una falsedad de ellos mismos; a la que últimamente le llama 'vida' social'.
Cuidado y esté alerta. Personas así van y vienen como cualquier carro en autopista... sólo que sonríen mucho pero alegran poco. Piénselo bien de nuevo, no todo lo que brilla es oro, ni todo amigo es un tesoro. Si espera algún día tener un amigo, hágase primero confidente de su persona para luego entregarse entera y verazmente al mundo, y poder irradiar la misma verdad y personalidad todos los días. Ser el mismo con todos, con el mismo carisma y autonomía de decision le garantiza el éxito en todos los campos. Porque así se crea la marcha constante y se evitan los baches en lo que están acotumbrados a apostentarse los entes con caparazones de 'amistad'.
Es su decisión. Todo estará bien. Sólo anúlelos y como dice mi mejor amigo, Santiago Cabana; sea estricto y drástico con los del caparazon, pues sus falsos sentimientos le harán sufrir. No sea bobo y despierte. Verá por qué se lo digo. Ya lo he vivido y muy recientemente me vengo pegando con esa verdad, por eso sea fuerte y aguante que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Qué le quede claro; bajo ese caparazon sólo hay podredumbre y tristezas reprimidas. No se contagie. Eso es malo. Viva feliz mientras pueda.

Feliz Vida.

Bookmark and Share

lunes, 26 de julio de 2010

Y la luna es de Pandequeso


Esta entrada no es más que un reflejo del realismo absurdo que vivo. Dos palabras que no acostumbran a estar juntas son ilustres visitantes de mi vida. Ahora bien, compartir con seres que no saben dónde están parados en una experiencia gratificante que me ayuda a seguir viendo con claridad mi realidad. Sé que tengo algo en claro, no es una crítica a la falta de peso en la vida, sino una editorial para saber qué es lo qué es necesario y elemental en la vida para no ser de aquéllos que urgen de aplicar paños de agua tibia a los problemas, huyendo completamente de todo como buenos cobardes. Me siento un poco extraño escribiendo esta diatriba, pero es mi modo soberano de ver las cosas que raramente trae la sociedad empaquetada.
Es claro que a diferencia de los pandequesistas, yo no gozo de una panadería, llena de roscones y de pedazos viejos de pan reciclados, porque no me siento aceptado allí. Yo debo disfrutar de una revueltería, sí esos lugares tétricos donde venden frutas y verduras, porque mi realidad es así, plagada de delicias pero también de objetos que uno no quiere ver ni en pintura y otros con los que toca romper el hielo maldito que llevan encima como el brócoli. En fin... manzanas, tediosas y malucas peras, kiwis siempre agradables, mangos diarréicos y muchos otros hacen parte de la revuelteria. Pero somos variados, no somos todo harina, no estamos blancos. Añado que en la revueltería no se venden naranjas por su alta popularidad y porque están en todas partes sin ninguna variación. Pero eso sí, la pandería está abierta todos los días, excepto domingos porque no hay nada ya que la producción se ve afectada por diferentes síntomas entre ellos que no son bienvenidos por ningún estómago humano. Las frutas y las verduras de mi revueltería siempre son las más apetecidas pese a que se les mire con desdén porque no cumplen la función de llenar tan vagamente como las lenguas y las galletas aquéllas de las que está llena esa panadería. Las frutas siempre son necesarias en todos los almuerzos balanceados, de personas que de verdad piensan en ellas y en el bienestar general y no lo digo por querer entrar al baño sino por otras cosas que en realidad mueven el círculo alrededor. Mi verdulería es original, su nombre es: "La Verdulería" y la panadería como buena popular se llama "Lo que todos digan" dando razón a su 'originalidad'. Estos dos negocios siempre está abiertos a todo público, inclusive para esos que se hastían de una vida blanca gracias a la torpeza de la harina y se mueven a romper el hielo como ya lo comenté con las frutas.
Amigo, si estás en blanco, por comer tanta harina, de comer tanta galleta y roscón, una manzana verde ácida no le haría mal. Ni tampoco una fruta en estado de ayunas para que logre sacar toda la basura que ingiere en la panaderia de los pandequesistas. Allá venden cosas deliciosas y lo reconozco, pero no me amaño. Y es que, ¿quién no ha visitado una panadería? Creo que nadie, ahora bien, es la solución de siempre. Prefiero un paster grande y bueno y rematar con la fresa porque siempre es la reina de la torta. Si su caso es el contrario y está cansado de una vida de sustancia, no se preocupe, vaya a la panadería, donde encontrará el mejor estereotipo falto de disciplina y decisión, de gente verraca que se atreve a decir que sí siempre sin importar lo que tenga que sacrificar por ellos porque lo necesario es 'pelar' la muela como dicen por ahí. Lo bueno es que su regreso es seguro a menos de que en realidad esté cansado de vivir con sentido y color y quiera darle otro color, más simple y cobarde por demás a su vida.
Sólo sépalo bien; La Luna no es de Pandequeso. No se deje engañar, ni tampoco lo vaya a ir a denunciar como un niño que pone quejas, pero sí, dese cuenta que no todo lo que brilla es oro, toda sonrisa es sincera, todo wall es signo de que le cae bien. De que no todo cumplido lleva franqueza y que más que eso se está llevando una impresión blanca y vacía, porque muchas personas ni siquiera han podido por ellas mismas ponerle color a su vida y se queman, como el pan mal preparado con aquéllos que sólo tratan de influenciar con modas absurdas a todos sus súbditos en la panadería, quienes intentan promover en la panadería su forma copiada y descarada de 'pensar' sabiendo que están siendo buraldos. Si no come frutas, no hay problema, muérase de hambre o vaya a comer harina. Igual la probabilidad más alta es que quienes no comen frutas son pandequesistas por naturaleza porque son miedosos y cobardes y siempre están puestos al orden del panadero mayor. Igual, todos son del mismo color, unos más quemados (copiados) que otros. Así termina la diatriba extremadamente parcializada a la luna de pandequeso.

Feliz Vida.

Bookmark and Share

domingo, 25 de julio de 2010

Una persona como Naranja


Buena Noche:
Esta vez escribo al son de la duda. Al son de todos aquellos pensamientos inconclusos que no me dejan saber nada más aparte de una especulación. Ésta se ha tornado en protagonista diaria de mi ansiedad y de mi asistencia. De que quiero saber desesperadamente con qué y quién cuento. Pero es una tarea fuerte y difícil que es complicada de terminar porque uno no termina de conocer las personas como dicen popularmente.
Cuando la personalidad de uno es indefinida, resulta ser entendible para todos porque uno siempre se está amoldando al medio. Lo que sí resulta muy difícil y complicado después de todo para la compresión general son aquéllos que viven metidos en un régimen sistémico con todo el mundo, trantando de parecerse a alguien pero no logrando ningún cometido. Y es que resulta ser un completo problema para mi egoísmo y mi indulgencia conocer fenómenos humanos, porque eso es lo que son, aquéllos que no prentenden sino mostrar una cara bonita, una falsedad lejana a algún agravio y que en el vulgo lo podríamos decir que no se cansan de 'pelar muela'. Eso es lamentable, pero me hace buscar en mí la respuesta que me pueda ayudar a interpelar mi falta de razón en estos temas: ¿qué esconden con esa actitud cobarde y copiada?
Están bajo el caparazón de un esterotipo de vida en el cual no entra ni el más fuerte de los Quijotes pero sí se lo venden a la más débil serpiente. No están sino preparados para decir sí en cada momento y vender hasta la madre con tal de ser 'contados' por el resto. Siempre he dicho que este tipo de personas mutan como el cáncer, que les falta testosterona o en su defecto de estrógenos, y jamás han podido verse en un espejo para realizarse a la fea realidad de que nadie los tiene en cuenta porque son vendidos y populares. Es como cuando uno tiene una naranja, es tan común como el resto que ni siquiera logra marcar diferencia alguna. Jamás han realizado que la vida les tiene es por compasión y si están en un círculo es porque ya no pueden caer más y necesitan ser mantenidos por gente que de verdad les valora pero que al mismo tiempo no es valorada por ellos porque no tienen el mismo soporte ni las mismas 'garantías' que aquéllos mounstros de la popularidad falsa e hipócrita en el terruño en el que vivimos. Es fácil entender que son parte de aquéllos que tiran la piedra y esconden la mano fácilmente, que no quieren que nadie sepa lo que hacen porque tienen miedo a ser comentados y hasta razón tienen, ¿para qué comentaría uno algo que es tan popular? Es como hablar de un bulto de naranjas, ¿qué hay interesante allí?... no creo que haya mucho para contar.
Desgraciadamente en mi vida, últimamente me toca lidiar con estos fenómenos sociales, muestra de la pobreza elemental que tienen, no es que sea rico, pero sí soy único y bien definido. Él mismo con todos sin eufemismos ni 'lambonería' barata para ser tenido en cuenta. Porque no quiero generar dudas de compañía sino certeza en el apoyo... en fin... son las cosas que toca lidiar. Personas cambiantes, condicionales y malas paga... pero la espera se acaba y toca ir finalizando con la vida de la baraja.

Feliz Vida
Bookmark and Share

viernes, 23 de julio de 2010

Volviendo al día Normal


No apareció nada más que un sol de esos que me hacían falta para disfrutar de nuevo de un día bonito. No hay para contar más. En realidad, estos dos días han sido bastante fuertes porque debo enderezar mi vida como si fuera una cuchara tan gruesa como mi mano. En fin, al parecer lo logro, pero estoy seguro que sería muchísimo mejor si pudiera hacerlo con todo junto. No obstante, logro moverme un poco y subir ese porcentaje que tan sólo ha subido a 45% de mi ánimo real, reflejando aún mi eterno tedio por mi realidad. Añoro a Noviembre como su fuera un famélico y poder cometer la quijotada de volver a una vida descomplicada en la cual estoy seguro que el desocupe me hará padecer de otra crisis existencial desde lo más írrito.
No fueron buenas las noticias que recibí esta semana, al parecer todos estuvimos tratando de separar y 'hetereogenizar' nuestros actos hasta poder romper de los otros cualquier dependencia, cualquier afán y cualquier pensamiento que nos dice que la vida puede tener gran sentido. Para hacerlo más metafórico puedo decir que estamos en una autopista de diez carriles, y tan sólo diez carros transitaban a altas velocidades en tres carriles, ahora, diez vamos ocupando cada uno su propio carril, sin mirar al lado, como que nos hemos separado los unos de los otros, nos vamos enfriando y nos vamos separando, lo único que muchos no saben en es que la Autopista pronto tendrá que rebajar sus carriles a cuatro y más de uno tendrá que cooperar con el otro y más de uno tendrá que volverse a ver con aquél que se vio en la anterior franja de la vía.
Logré salir de esta crisis porque me sentí acompañado, me sentí feliz en ciertos momentos al ver que mi antigua vida, esa de Febrero de este año volvía, que todo se ponía de nuevo en orden, aunque me niego a aceptar esa realidad porque contrasta directamente por la querida por otros y eso no me deja ser feliz aún. Creo que si tan sólo volviéramos al Abril perfecto, lleno de peleas y soluciones, tendría otro respiro como es que espero tener en el Alma Mater, donde pasaron de una sobre mi ser y no les importó figurar mi día a día hasta Noviembre 12 a su antojo. Por eso, prendo velas desde hoy para que ese viernes llegue lo más pronto posible, sin saber qué haré después y ojalá resulte productivo de cierto modo. Ahora no es tiempo de llorar sobre la leche derramada, aunque detesto ese refrán, no puedo ponerme a pensar si lo que hice estuvo correcto, si lo que no hice faltó para que hubiera llegado a una realidad irreal o si tal cosa con tal cosa me hubieran dado una cosa diferente. Eso es falso. No podemos vivir de situaciones reales, es como llenarse de motivos para después pelear con la pared, ella no le va a contestar directamente, pero el dolor que se puede sentir después de agredirle puede ser respuesta a que nada se queda con nada en esta vida. Todo se consuma, sea por bien y sea por malo, y si no lo hace, evoluciona para bien o para mal. En la última opción sí podemos volver a respirar y meter nuestros dedos hambrientos. En fin, cuando uno más se centra en alcanzar sus cosas, algo sale mal, algo no está bien. Firma uno un acta con la vida de realizar todo al pie de la letra y la carta se pierde, pero no es motivo para parar, lo que hay que hacer acto seguido es replantear el trato y escribirlo con letras doradas en la vida. Así es que se debe lidiar con esta realidad, una falsa realidad, en la cual lo más mínimo me descompone y lo máximo ni siquiera me pone a pensar porque me parece una pérdida de tiempo porque ni siquiera cabe en sus proporciones.
No es que me desenfoque, sólo que no logro obtener el foco. Necesito más tiempo, y necesito más apoyo. Si seguimos así puede que mejoremos mucho o puede que nos hundamos aún más, porque siempre hay que tener esas dos probabilidades en mentes sin aferrarnos a la incondicionalidad y la duda de la respuesta y por eso es mejor vivir en el instante que se tiene, siendo loco y descomplicado. ¡Qué bonito suena! ¡muy difícil de aplicar para mí! Es todo por hoy, el blog sigue.
Feliz Vida.
Bookmark and Share